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15 de noviembre de 2009

EL MONUMENTAL CINEMA. (Anasagasti vs Gutiérrez Soto. 2º round)

Una mañana como otra cualquiera del frío mes de Octubre de 1923, caminaban hacia la obra, el Sr. Teodoro Anasagasti arquitecto del edificio y algunos compañeros, cuando en un cartel vieron que se anunciaba la apertura inminente del que sería el cinematógrafo más grande de la capital, el Monumental Cinema. ¿Sería posible? ¿Quién habría mandado colocar aquellos carteles? ¿Cómo iba a abrir este edificio en el que aún falta trabajo para al menos tres meses?
Cuando llegaron a la obra el trabajo era inusitado, todos corrían de un lado para otro, el pintor, el carpintero, el cerrajero, el electricista, todos marchaban con la ambición de acabar lo antes posible. El presidente del consejo, el Sr. Ricardo Urgoiti, se encontraba en la obra acompañado de sus consejeros y secretarios. ¡Desengáñense ustedes, esta es la única forma de acabar! En dos días este local estará rebosante de gente, así que sea como sea tiene que estar acabado. Quedaban cientos de butacas por colocar, los montadores corrían como hormigas en mitad de una carretera, mientras el jefe del personal ensayaba con los acomodadores entre las imaginarias filas de asientos. La orquesta guiada por el maestro Escobar, ensayaba incesante bajo el escenario, los obreros se quedaban embelesados con su herramientas en mano, alguien les gritaban y continuaban con el tajo. Tablones que caían, martillazos de los entarimadores, voces de mando, y maldiciones constantes. Una nube de polvo y yeso envolvía el ambiente. La gente ya formaba cola en la calle para adquirir las localidades, ¡Dios mío, no puede ser!!!! las taquillas aún no están terminadas. Según nos cuenta la detallada información de la que extraigo este artículo (Revista La Construcción Moderna Num. 21 15 Nov. 1923) los madrileños tenían una inusitada afición a hacer colas para todo, filas en la panadería, en los estancos, en las liquidaciones.
El día de la inauguración, ya había llegado, donde aún no había dado tiempo a colocar el solado, un parche de cemento o una alfombra, ¡ya se terminara después! donde faltaba una baranda de hierro, el carpintero con dos tablones construía una, los electricistas, locos no sabían como empalmar la madeja de hilos que recorría el local, escaleras, puntales, cubos, brochas, martillos, ¡Dios mío que organización! Ruiz, el tapicero sustituía con sedalina plisada los cristales que no estaban colocados. Faltaban las puertas principales, la casa Manmenjean encargada de ellas, nos anunciaba que no estarían listas ni en quince días. ¿Cómo que quince días? , tienen que estar montadas en el momento de la inauguración, aunque sean unas provisionales hechas con los modelos que tengan en el taller. ¡Allí tienen ustedes unas vidrieras de caballos que irán muy bien! ¡Lléveselas y hágame las tres puertas! A los cinco minutos suena el teléfono. ¿Qué ocurre? ¿Cómo va la cosa? Estamos en ello pero solo tenemos un caballo para las vidrieras, ¿Qué pongo en los demás huecos? Lo que quiera como si quiere poner burras, las puertas solo duraran quince días. A falta de dos horas para la apertura del local los muros del vestíbulo se comienzan a pintar, de abajo a arriba se les ha dicho, al revés de lo normal, aquí todo marcha al revés, la fachada aún ostentaba el andamio de madera que se veía cuajado de pintores ¡Vamos, vamos señores! ¿Cuanto tiempo hace falta para desmontar esto? Preguntaba el Sr. Urgoiti. ¡De ocho a diez horas señor! Tienen hora y media para desmontarlo todo, son ustedes seis obreros hábiles, serán recompensados. El andamio se comienza a desmontar y los pintores corren apresurados porque les quitan los tablones de apoyo. La fachada se ve limpia e impoluta, los primeros espectadores empezaron a entrar en el local saltando sobre los tableros; aún los pintores estaban rematando la faena y ya se oía el preludio de la orquesta, la multitud invadía el local, por la puerta principal mientras los obreros huían despavoridos por la puerta de servicio, cargados de achiperres. La licencia de apertura llegó por teléfono, pero viendo lo visto creo que les hubiera importado poco.


La embocadura y pantalla del Cinema Monumental.

En un solar irregular de la calle de Atocha 65, donde estuvo el Real Hospital de Aragoneses, Catalanes y Valencianos, derribado por su estado de ruina, se construiría hacia 1922 el que llegó a ser uno de los mejores locales de Europa. El solar estaba compuesto de veintidós caras y tenía acceso desde dos calles, Atocha en su confluencia con la plaza de Antón Martín y un pequeño, pero muy eficiente hueco, por la calle del León. Las obras que duraron diecisiete meses, levantaron una magnífica estructura de hormigón armado llevada a cabo bajo la dirección del constructor Francisco Muñoz y construida por la Sociedad de Cementos Pórtland de Sestaó, que aún hoy en día resiste impasible el paso de aquella gente que casi lo arroya todo. Muchos dudaron de la efectividad de este e incluso esperaron varias semanas hasta comprobarlo por ellos mismos que aquello no se caía antes de asistir como espectadores.


Una imagen tomada desde la plaza de Antón Martín de la obra ya avanzada.

El aforo del local fue un poco especulativo y no muy concreto, algunos nombran 4.000 espectadores otros 3.600, quizás aún no lo tengan claro, el primer anfiteatro o entresuelo, tenía un aforo de 1.200 espectadores, otro sobre este o principal, 1.000 más, el resto en el patio de butacas de la planta calle. Para atestiguarse la fiabilidad del material constructivo, se realizaron multitud de pruebas de resistencia, colocando durante 25 días, 2.500 sacos de arena con 60 kilos cada uno llegando a producir cargas de hasta 450 y 500 kilos por metro cuadrado.



Dos imágenes de las rampas de entresuelo y principal cargadas con sacos.

Para la techumbre se utilizó gigantescas vigas de hierro apoyadas en cuatro vértices de la sala que dejaban huecos de 27 metros de luz y apoyo con una reacción de 35 toneladas, construidas por la empresa S.A. Torras.


Las escaleras sobrecargadas en exceso para verificar su aguante.

Para sus fachadas se utilizó el mismo esquema que Anasagati había realizado ya con anterioridad en el Real Cinema de la Plaza de Isabel II. Juego de volúmenes y salientes en la zona central, rematados por dos torreones a los lados decorados con sencillez, columnas en ladrillo y tonos ocres en los paños lisos, detalles modernistas en forja en parapetos de ventanas y barandillas. Las jambas de los huecos superiores iban adornadas con pequeñas columnas revestidas de cerámica de mosaico de juego de damas, en verde y negro. Sobre las cuatro taquillas dos pequeñas marquesinas de hormigón y sobre los tres grandes huecos de la entrada otras, esta vez de formas redondeadas.


El Monumental Cinema días después de su inauguración.

En la parte superior un hermoso cartel presidía la fachada, en él se leía MONUMENTAL CINEMA. Además contaba con mil detalles de buen gusto como los magníficos faroles de bronce que pendían de su portada, o las puertas y ventanas que estaban adornadas con valiosas vidrieras.
La entrada al local se hacía a través de los tres grandes huecos con arcos de medio punto que habíamos mencionando anteriormente, el vestíbulo era muy amplio y diáfano, fue el único lugar donde se había utilizado escayola para decorar techos, el resto iba al descubierto dejando entrever el forjado de hormigón. El suelo de la estancia estaba realizado en mosaicos enteros, y las paredes engalanadas con hermosos tonos de color, tres columnas octogonales de hormigón armado sujetaban el forjado de los pisos superiores, dejando el resto del espacio completamente diáfano.[...] 

El resto de la información la podrán encontrar en la página 190 de mi libro "Cines de Madrid"

13 comentarios:

  1. Gran trabajo David, excelente..... si señor, enhorabuena. Avisaré a un amigo mio que trabajo en varios musicales, entre ellos El Diluvio que Viene (foto que está puesta), La Antologia de la Zarzuela, Circus (creo que era así). Yo estuve varias veces en los camerinos, pero de poco me acuerdo. Sinto no haber podido ayudarte más.

    Lo dicho, una delicatesse.
    Ricardo

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  2. Gracias Ricardo, sera que he tenido un buen maestro. Desde luego el manejo de esto te lo debo todo a ti. Al final encontré un filón en la BNE. Debo agradecerte a ti tambien que me ayudaras a despegar. Espero al menos planear un largo tiempo.

    Un saludo

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  3. Una lástima la transformación de su fachada. Estupendo post, David, cómo siempre.

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  4. Muchas gracias mcarmen, la verdad que fue una verdadera lastima, a lo mejor algún día lo volvemos a ver igual. Se hace cada maravillas.

    Un saludo y 1000 gracias

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  5. Excelente trabajo de investigación. Gracias por compartirlo. Cómo son las normas para el cuidado de edificios históricos. Es una lástima la transformación que sufrió la fachada. Tendría que tener una licencia que le permitieran realizar este tipo de tarea. Os dejo un sitio al respecto sobre licencias de apertura, licencias de obra, etc que puede servir para asesoraos sobre la situación

    Muchas felicitaciones
    Exitos

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  6. Gracias Lucrecia. Y seguramente que se quedaron tan satisfechos con el resultado, eran otros tiempos, seguro que esos atropellos tambien los hacemos hoy en día. No con ello quiero menospreciar al arquitecto que lo diseño, simplemente digo que me parece una verdadera perdida para nuestra ciudad.
    Muchas gracias

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  7. La verdad es que soberbio este reportaje del cine monumental, la verdad se ve que ha sido un local con una vida algo azarosa lo que es en cuestiones de derocación y reformas. El relato de la inauguración es hilarante, en cuanto a la celeridad por abrir lo más antes posible al público. Eso si, en el teatro monumental, no solo se hicieron conciertos, sino que fue uno de los lugares donde Ataulfo Argenta realizó numerosas grabaciones de zarzuelas para las casa columbia, gracias a la excepcional acustica. Así que muchisimas gracias por este reportaje y ojalá en un futuro, se pueda realizar una obra de restauración, en donde se puedan recuperar gran parte de su conjunto original. Animo con ello!

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  8. Muchas gracias Sindo por tus palabras. La verdad es que la historia de este local ha sido muy agetredada, más teniendo en cuenta que nació antes de la guerra. Lo extraño es que teniendo una cubierta tan grande no acertaran de lleno con alguna de aquellas bombas incendiarias que lanzaron sobre la capital. Muchas gracias por tus palabras, espero que me visites en otras ocasiones, ya que tengo bastantes cosas preparadas. Un saludo

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  9. Hola David, perdona por no darte las gracias antes. Tu reportaje es muy ilustrativo y te doy la enhorabuena de nuevo. Te hago una pregunta, a ver si me puedes indicar donde se encontraban los siguiente cines durante la Guerra Civil:

    Cine Durruti, Cine Bilbao. Me suena que el primero estuviera en la calle Atocha creo que ubicado en lo que hoy es una discoteca.

    Perdona si has hablado algo de ellos en alguna de tus entradas y no he conseguido localizar dicha información.

    Un fuerte abrazo. Ni que decir tiene que sería estupendo leer sobre estos cines, que seguro que sabes más que de él, que el que lo diseñó.

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  10. Hola F. Javier, muchas gracias por tus elogios. Comentarte que el cine Durruti es el nombre que se dió al Cine San Carlos de la calle Atocha, hoy convertido en la discoteca Kapital. Uno de mis capitulos esta dedicado en concreto a él. Por otro lado decirte que el cine Bilbao, estaba en la calle fuencarral nº118, abrió en el año 1926, y que acabó teniendo un desafortunado final ya que en 1993 se cayó la marquesina mientras la gente hacía cola en su puerta matando a seis personas. Despues de una profunda reforma parte del local reabre con el nombre de Bristo para borra huellas d esu antecesor y la otra parte es convertido en un supercor. La fachada se conserva intacta completamente restaurada. Espero que te sirva de algo la información. Un saludo.

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  11. Nuchas gracias por tu comentario. Efectivamente el Monumental tiene más años que el canalillo, aunque no los aparente. Respecto al tema del cine de la calle toledo decierte que efectivamnete fue un cinematografo, nacio en el año 1933 aunque tampoco lo aparente y aunque se portada sea estrecha tenia un aforo de 998 localidades, quizas lo mas complejo era su desalojo. Se cerró en el 85, el resto ya lo sabes, seguiré investigando para darte mas datos. Ah, y no dudes en preguntar lo que quieras. Un saludo.

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  12. Muchas gracias. Sabía que el Monumental era antiguo y había visto alguna foto, pero creia que en su momento se derribó y reconstruyó completamente, no sólo la fachada.
    Respecto al Toledo me parece curioso que cerrara en el 85 y no haya información moderna, porque sólo he encontrado unas pocas reseñas en la hemeroteca del ABC en periodicos de antes de la guerra.
    De nuevo gracias y enhorabuena.

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  13. Pues si segun la informacion del registro se dio de baja en el año 85 asi que cerraría poco antes. Te buscare alguna informacion y tratare de dartela. Un saludo y gracias.

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