Ahora que florece la polémica sobre el nuevo uso del solar del nº 48 de la Gran Vía, creo que es momento de abordar el tema del Cine Actualidades. Fue en este solar del tercer tramo de la Gran Vía, antiguo paseo de Eduardo Dato nº 4, donde el joven arquitecto de la promoción del 19, D. Manuel Muñoz Casayús, proyectó en 1931 un moderno edificio dedicado a Hotel; en su seno nacería un año después, el Cine Actualidades. El inmueble, construido en esquina, se alzaría sobre un entringulado solar que ocuparía parte de la cara lateral de la calle Tudescos c/v a Gran Vía. El edificio se levantó en ocho alturas, más entresuelo, baja y tres plantas de sótanos que escondían los entresijos del hotel. Su estructura de hormigón armado permitiría dejar amplios huecos en su planta baja, donde se instalaría el cine.
La sala de cinematógrafo fue diseñada por S. Ulargui según algunas publicaciones, aunque en el libro “Madrid y el Cine” nos subraya que el permiso para construcción del cinematógrafo, fue pedido por Julio Collado Martín, propietario del local, el cual presentó un proyecto de los arquitectos, Luis Gutiérrez Soto y Daniel Zavala, siendo este desestimado por la gran concentración de locales en la zona. Esta afirmación nos desorienta un poco a este respecto, pero la obra se atribuye definitivamente al Sr. Ulargui, que quizás trabajó bajo un proyecto de Gutiérrez Soto.
La obra al completo del cine era una verdadera joya racionalista, en la que la curva era la protagonista, aunque esta vez se introduce el metal, que formando amplias franjas horizontales, decoraría cada rincón. Su pequeña fachada en esquina estaba formada por un minúsculo porche del que sobresalía en su parte central, la taquilla, de formas redondeadas junto a la puerta de entrada al vestíbulo. Flanqueaban la entrada al porche dos pilares forrados en mármol, con franjas pulimentadas, el resto de la fachada estaba decorada con una estructura de metal cromado que sujetaba cristales opacos con luz interior. En la calle principal se creó un pequeño escaparate con armadura también cromada donde se colocarían fotogramas del film que se proyectaba. Junto a esta cristalera un pilar en color rojo rompía la frialdad del metal. Sobre todo el porche, se pintó una amplia franja en color negro. La puerta de entrada, de dos hojas se coloreó también en rojo. La entrada a la sala era muy pequeña pero llamaba agradablemente la atención de los transeúntes.
Sobre una amplia marquesina que resguardaba la fachada del cine se colocaron unas gigantescas letras luminosas de neón con el nombre de la sala, A C T U A L I D A D E S.
El cine actualidades recién inaugurado presidiendo la esquina.
No había guardarropa ni bar, ya que como comentaremos con posterioridad este local tan especial introduciría una serie de “actualidades” en la forma de ir al cine de los madrileños.
La entrada se realizaba de espaldas a la pantalla, por dos puertas metálicas rojas con ojos de buey y tiradores cromados, que se encontraban a ambos lados de esta. Subrayamos “entrada” ya que el local estaba únicamente diseñado para realizar la admisión desde el vestíbulo y la salida directamente a la calle.
Para construirse el patio de butacas hubo que demoler parte del piso del entresuelo para dar más altura a la sala, quedando este en parte inutilizado y por supuesto sin ninguna función para los clientes del local. El patio tenía una mínima pendiente hacia la pantalla, esta era bastante pequeña, sin telón ni escenario, estaba rematada por un cristal opaco que se iluminaba al finalizar la sesión. El techo y las paredes estaban recorridos por unas bandas de color rojizo que arrancaban en el piso a ambos lados de la pantalla y surcaban la bóveda de escayola para rematar al otro lado de la sala. Las paredes laterales estaban decoradas con paños en negro y pintura estucada imitación de mármol. En el lateral a la calle de Tudescos se colocaron dos puertas de dos hojas que solo se abrirían en caso de incendio, consiguiendo desalojar la sala en segundos. El patio era muy largo y un tanto complejo, un grupo de pilares forzó que el pasillo principal de acceso a los butacones, se hiciera tan solo desde el lado derecho de la sala.
La sala se estrechaba al fondo, dejando espacio en su lateral derecho para los aseos, masculinos y femeninos, a los que se accedía por diferentes puertas, ambos tenían una antesala donde la luz era más tenue evitando así que cada vez que se abriera la puerta de los servicios se inundase de luz el patio. En el lateral izquierdo se instalaron las salidas, con antesala al igual que los retretes para evitar la entrada de luz cenital desde el exterior. Junto a una de estas salidas había una puertecilla por donde se accedía a la cabina, instalada unos metros arriba desde donde se efectuaba la proyección. Las butacas eran unos amplios sillones de armadura de madera acolchados y tapizados con llamativos estampados.
Su aforo total era de 308 localidades repartidas únicamente en patio de butacas. El cine Actualidades, tenía esta peculiar distribución de entradas y salidas ya que desde su inauguración el día 22 de Diciembre de 1932 funcionó en sesión continua, un innovador modo de ir al cine, que consistía en la proyección continuada del mismo programa, casi siempre compuesto por un largometraje, noticiarios y programación infantil. El programa que daba comienzo a las 11 de la mañana se proyectaba repetidamente hasta la 1,30 de la madrugada y cambiaba una vez por semana. Los precios eran reducidos y las localidades no estaban numeradas. Por esta razón, y por la falta de intermedios se suprime el bar, forzando al cliente a abandonar el local cuando el lo deseara sin necesidad de interrumpir la proyección con un descanso. Esta innovadora modalidad de sesión continua se irá imponiendo poco a poco en muchos locales de la capital, hasta llegar prácticamente a nuestros días, cuando desaparecieron de un plumazo.
Según cuentan en “Cines de Madrid” el local fue iniciativa de Pepe Campúa a su regreso de una estancia de aprendizaje en los estudios UFA de Alemania, del que además se trajo una variante de un sistema en tres dimensiones “audiskopiks”, con gafas con cristales de colores. En el año 1936 presentó una gran semana de “Betty Boop” en la que se programó sesiones con sus capítulos de dibujos más divertidos, además se regalaba una muñeca a todas las señoras y niños que acudieran a ver la proyección.
Durante la guerra Civil el local siguió funcionando y en la semana del 28 de diciembre de 1937 al 3 de enero del 1938 se proyectó un reportaje sobre la defensa de Madrid.
Añadir como nota nostálgica y anecdótica que mi abuelo paterno Miguel, vivió durante parte de la contienda en los sótanos de este edificio, junto a la carbonera del hotel, hacinado en un cuartucho junto con su madre que trabajaba en el servicio del restaurante. En varias ocasiones contaba las aventuras que surgían a propósito de esa salida continua de clientes de la sala, que en muchas ocasiones se convertía en una entrada improvisada.
Otra nostálgica imagen del cine Actualidades en los años 40.
En los años 40 comenzó a proyectar un programa doble en sesión continua, y siguió así hasta que se realizó una importante reforma en el local en 1944, modificando la decoración y suprimiendo gran parte de la original, pasando a formar parte de las salas de estreno. Se puede observar en la imagen superior que la fachada está completamente deformada y ya no mantiene su estructura original de metal y cristal.
A comienzos de los 60 el edificio fue vendido a una empresa bancaria que lo demolió, construyendo en su solar una nueva edificación llevada a cabo por el arquitecto José Manuel Fernández Plaza, destinada exclusivamente a oficinas, borrando por completo cualquier seña del local. El nuevo edificio de hormigón armado, amplias fachadas de cristal y mármoles pulimentados, se alzaría altanero deformando la bella imagen de la calle. En ella se instaló la sede central del Banco Atlántico que permaneció en activo hasta su fusión con otra entidad, momento en el que el edificio queda cerrado y olvidado. Como una maldición que destruyó al aún joven Hotel Nueva York, volvió a rondar el solar y el Banco Atlántico con 40 años de vida fue demolido. Hay gente que ha visto las dos edificaciones y verá una tercera, que se alzará en breve en el polémico solar. Sea cual sea su destino y viendo los proyectos presentados para la construcción de un edificio de viviendas, puedo afirmar que no volverá a levantarse en ese solar un edificio tan majestuoso como el que ocupó el cine Actualidades.
El ya desaparecido edificio que ocupó el solar del Hotel Nueva York, en los años 70, una desacertada hubicacion junto a la plaza del Callao.
Se cuestiona en la actualidad si será rentable la construcción de un edificio de 150 apartamentos proyectados por el arquitecto Rafael de La-Hoz, razón por la que el proyecto da un giro y se propone la conversión en un hotel, quizás el único recuerdo del bello edificio del Hotel Nueva York.





































































































































































































































Vista aerea de la zona, en el centro de la imagen el tejado del patio de butacas .
Vista aérea de la zona en la decada de los años 50.



Fachada del local recien inagurado.























