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10 de septiembre de 2011

EL CINE CALIFORNIA (Catalepsia)

         En el año 1948, cuando aún resonaban en la cabeza de muchos madrileños la sirena antiaérea, el castizo barrio de Argüelles que había sido destruido en gran parte por los bombardeos, intentaba poco a poco recobrar la normalidad. En la calle de Andrés Mellado nº 53, en un pequeño solar de planta trapezoidal se levantaría un nuevo edificio a cargo de los arquitectos Manuel Ruiz  de la Prada y José Gómez Mesa, en cuyo patio interior se instalaría el nuevo cine California. La construcción realizada en perfecta simetría, eran en realidad dos inmuebles pegados que componen en  la actualidad los números 53 y 55 de la calle. En el centro de los dos portales de acceso a las viviendas se dejó un hueco grande desde donde se accedía al patio interior de la finca en el que se construiría el patio de butacas. La planta del local era muy similar a la utilizada hacia unos años en el Cine Calatravas de la calle Alcalá ya que en ambos proyectos un largo pasillo nos conducía hasta el patio de butacas.


Planta calle del nuevo cine California.

        La parte ocupada por los accesos era casi superior a la ocupada por el patio de butacas, pero al ser una sala interior y sin salidas directas a ninguna calle era la única forma de poderlo establecer en ese lugar.  La portadilla de entrada no era más que un hueco de unos cinco metros de fachada cubierto con una pequeña marquesina donde se colocaron las letras anunciadoras de la sala, bajo esta, un pequeño porche donde separados por un pilar se encontraban las dos puertas de tres hojas cada una que servían de entrada y salida a la sala. Este pequeño porche estaba adornado con mármoles y vitrinas metálicas donde se anunciaba la película en cartel. Atravesando la puerta situada en el lado izquierdo y tras el pilar anteriormente citado se encontraba la taquilla a la cual se accedía desde el lado contrario por el pasillo de salida. El largo y amplio pasillo de entrada-salida se había solado con mármoles italianos de dos colores, blanco y rosado formando cuadros al igual que en las paredes donde además se habían colocado grandes espejos para darle aún más amplitud al espacio. Para los techos se eligió planos lisos de escayola donde iban insertos los plafones de iluminación.


El vestíbulo y las puertas de acceso desde la calle en su estado inicial.

        Al llegar al fondo del corredor este se ampliaba, dejando en uno de sus extremos una escalera de acceso al  sótano donde se encontraban los servicios de calefacción y ventilación de la sala además de los aseos para caballeros y señoras. Frente a esta escalera otra que subía a un segundo vestíbulo bajo el entresuelo donde a su vez se había instalado el bar como en tantas otras ocasiones. El acceso a la cabina de proyección se realizaba desde este mismo vestíbulo y aunque en un proyecto inicial iba colgada del techo de la sala con posterioridad fue modificado recortando el número de localidades y colocándolo entre las últimas filas del entresuelo. 


Sección del proyecto original para el cine California. Obsérvese la sencillez de su trazado.

El acceso al patio de butacas se realizaba desde dos huecos de tres puertas que estaban al fondo del vestíbulo principal, entre las dos escaleras y que daban servicio a las 350 localidades de la planta baja. Las butacas tapizadas  en rojo con sistema de muelle, estaban divididas en varios grupos por amplios pasillos de desalojo que le conferían mucha seguridad al local. Los techos eran de escayola  y en ellos estaba camuflada la iluminación que se realizaba de una forma indirecta y progresiva. Las paredes estaban forradas de moqueta verde y los suelos  eran de “Sintasol” teniendo este una pequeña inclinación hacia la pantalla, con posterioridad las paredes fueron modificadas y enteladas en color beige y marrón.

Una imagen del patio de butacas tomada desde la última fila de este.

         A las butacas de entresuelo se accedía a través de un solo hueco central situado bajo la cabina de proyección, en esa planta se instalaron otras 191 localidades más en diez filas con perfecta visibilidad. El suelo al igual era de “Sintasol” y las paredes estaban igual forradas en moqueta. La única decoración superflua con la que contaba el local era la moldura que se había realizado en el antepecho del anfiteatro que fue decorada con líneas en color dorado al igual que la embocadura de la pantalla.
            La cabina de proyección a la que se accedía desde la planta entresuelo contaba con dos proyectores de la marca Ossa, además en esa planta se instaló el despacho de dirección.
El cubículo donde se había instalado el patio de butacas no era más que una alta nave construida al efecto y techado con teja plana bajo la que se había instalado unas amplias cerchas de hierro y madera que sujetaban la estructura.


Un aspecto de parte del patio y el entresuelo, obsérvese la cabina de proyección.

   Un detalle del entresuelo y la embocadura de la pantalla.


La pantalla vista desde la última fila del entresuelo.


Una imagen del hueco entre el tejado y el techo de la sala.

                La sala se inauguró el día 11 de noviembre de 1949 con la proyección del programa en sesión continua “Domador de Sirenas” y “Venganza de Mujer”.
                En los años 60 instala una pantalla para sistema “Cinemascope” y perfecciona algunos detalles como el sistema de refrigeración. Esta reforma corrió a cargo del arquitecto Enrique López Izquierdo Camino.
                A finales de 1970 se incorpora al circuito de salas de Arte y Ensayo pasándose a llamar Cinestudio California y con este nombre se mantiene hasta que a mediados del año 72 pasa a ser sede de la Filmoteca Nacional hasta mediados del 73.
A finales de esta década pasa a manos de la familia de Bautista  Soler Crespo y con esta empresa se mantiene hasta el final de sus días en 1999 cuando programaba cine en versión original, y en situación de quiebra económica después de tantos y tantos años de éxitos.


Estado que presentaba la pequeña portada del cine California en proceso de reforma.

Es a mediados del nuevo siglo cuando el antiguo cinematógrafo es adquirido por el Instituto Buñuel de la Fundación Autor para reconvertirlo en una nueva sala de proyecciones con todos los adelantos del momento. El proyecto de reforma corrió a cargo del Estudio de Arquitectura Santiago Fajardo, que diseño un nuevo espacio con un aforo inferior al anterior pero que podría funcionar indistintamente como cine o teatro. Para llevar a cabo la reforma es necesario vaciar la sala y modificar lo ya existente. Tan solo se conserva el pasillo de entrada reforzándose por completo el hueco que ocupó el patio de butacas colocando para tal efecto unos nuevos pilares y cerchas para la sujeción del tejado.


Imagen de lo que ocupó el patio de butacas en proceso de trasformación.


Alzado tridimensional del proyecto para la nueva sala de proyecciones.


Sección y alzado tridimensional de la nueva sala.


Planos de planta baja y principal del nuevo proyecto.


Proyecto para la fachada del nuevo cine.

                Su nuevo propietario la Red ARTERIA, que es la encargada de gestionar varios recintos teatrales de la capital, decide adoptar el nombre de Berlanga para la nueva sala en honor al director Luis García Berlanga. El local se inauguró al público el 10 de Junio de 2010 con la película “Yo, don Giovanni”, con 250 nuevas y comodísimas localidades en una sola planta y los últimos adelantos en proyección en 35 mm, Digital 4k y 3D. El propio Luis García Berlanga visito el local días antes de su inauguración.


Un magnífico “grafiti” en honor al director valenciano decora el cierre del local.


El antiguo pasillo de entrada hoy sirve como sala de exposiciones.


Dos aspectos del nuevo patio de butacas del local.

                El local funciona con regularidad ofreciendo ciclos cinematográficos y festivales especializados recuperando para el disfrute de los ciudadanos un antiguo local a precios muy asequibles. Ojala este sea el futuro para alguna de las pocas salas que quedan en la capital.

Especial agradecimiento al estudio Santiago Fajardo por su colaboración.

Autor: David Miguel Sánchez Fernández

Fuentes:
Madrid y el Cine. Pascual Cebollada y Mari G. Santa Eulalia.
Estudio de Arquitectura Santiago Fajardo.
ARTERIA.com

6 comentarios:

  1. No conozco la sala en persona pero he visto el proyecto en la web del arquitecto, que asimismo hizo el proyecto (en suspenso) de reforma de los viejos cines Madrid (antiguo teatro-fronton Madrid) de la Plaza del Carmen para reconvertirse en uno de los ARTERIA ahora en entredicho.

    Enhorabuena comosiempre por tu trabajo de busqueda e investigación.

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  2. Muchas gracias Jordi.

    Tengo que agradecer desde aquí al estudio Santiago Fajardo la aportación de documentación.
    Conozco el proyecto al que haces mención y me parece algo magnífico aunque lo veo algo lejano.
    Hablaré sobre ello en breve, estoy preparando la entrada del frontón Central y el teatro cine Madrid.

    Un saludo y gracias por tus palabras.

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  3. Antes que nada, ha sido una grata sorpresa volverte a ver por aqui. Asi que por mi parte te mando un gran saludo y abrazo.

    Con respecto al articulo se ve que para ser un cine tan sencillo, tenía ese encanto de los pequeños detalles y de tener sus decoraciones centradas en determinadas partes, sobre todo fue un milagro que hasta la ultima reforma se mantuviera tal y como estaba en sus origenes. Lastima que al reformarlo se haya perdido parte de ese encanto.

    En definitiva que me ha encantado el articulo y que bienvenido de nuevo!! un abrazo y esperamos pronto mas cosas!

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  4. Muchas gracias por la bienvenida y por tu comentario. Para mi es un gran placer poderos deleitar con nuevas entradas que tanto me gustan escribir.

    El pequeño cine California realmente pasó a la historia, porque este nuevo cine ocupa su lugar pero como habeis comprobado es otro.

    Al menos queda la tradición.

    Un saludo y mil gracias.

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  5. ¡Qué he estado de vacaciones y no te había leído, David!
    De mis paseos por Madrid, cámara de fotos en ristre, tengo alguna imagen del cine cerrado y tapiado. Es una suerte que, al final, se haya podido recuperar una sala y no terminase como gimnasio ¿no crees?
    Gracias por tu trabajo, es bueno como siempre.
    Un beso.

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  6. Ya decía yo !Dónde estará mi amiga Charo! Muchas gracias por tus palabras. La verdad es que todos pensamos que nunca más abriría esta pequeña sala. Si tienes fotos del local cerrado mandamelas, de este o de cualquiera, cualquier aportación es buena.

    Un abrazo.

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